Introgame Protagonizado por el Chivo

En retrospectiva tal vez no fue la mejor idea dejar que chivo se encargara de presentarnos. Fueron horas para bañarlo y una ridiculez de esfuerzo para peinarlo. Teníamos pensado que entrara a escena con un chaleco y sonrisa estilo Troy McClure. Pero la vida tenia otro planes. Fue como amor a primera vista, el puntito rojo de la cámara al grabar lo llamaba con la misma intensidad que el hacer sonidos de sable láser al tener cualquier cosa remotamente similar a una espada me llama a mi. Era inevitable. Buuuuuueeno, lo intentamos.

El resultado es Chivo expresando su total admiración y francamente bajo nivel de inteligencia emocional, hacia el intermitente puntito rojo. Fue un amor corto pero que calo hasta lo mas profundo de su maltrecho corazón. Hang in there Chivo, ya vendrán puntitos de otros colores.