El poder del bigote

La mamá de Marenko siempre supo que su hijo era un genio un tanto manitos de hacha. Desde el momento en que, aún gateando, tomo con sus pequeñas manos un recién armado puzzle de, ni mas ni menos que 1000 piezas, lo desarmo y con estos pequeños trozos de cartón construyo, muy forzadamente un martillo. Lo primero que hizo con su nueva herramienta fue golpear al gato. Por suerte el cartón no era duro y Marenko tenía sueño.

Desde aquel glorioso momento fue que la santa madre de nuestro amigo tomo la decisión de que su hijo estaba en constante peligro. No por factores externos, si no que por su propia mente curiosa. Por lo que le dijo un día, muy seria y decidida: Hijo, tienes el corazón de un perrito y la mente de un siempre curioso gato súper desarrollado. Es esta curiosidad la que te meterá en problemas y te llevará a lugares que la gente normal no suele llegar. Cuida tus ojos para que nunca pierdas el camino a casa. Usa estas antiparras para soldar. Siempre. Y de grande usa bigote, la gente prestará mas atención al bigote que a tus antiparras.

El resto son chucherías que encontró por ahí. ¿El arsenal de armas futuristas? Las pilló en los sueños de Dan Aykroyd (No se quien es ese sujeto, ¿podrías, ¡oh flamante escritor!, por favor decirme? (no)). ¿Su honesto gorrito? fue un regalo de un chiquillo que vivía en un barril, curiosa aventura esa, pero es una historia para otro día. ¿Las taquilleras botas y guantes? Esas las compro en la calle, no hay mucha historia.