Un poco ansiosos

Queríamos mostrar un poco lo que sería la premisa de Zombie or Meat de una forma cautivante y simple. Por ese entonces todavía habían muchas cosas por definir y aún mas por crear. Pero la emoción nos llevo por otro camino, deseábamos exponer lo que teníamos hecho y lo hicimos. ¿El resultado? 2:30 de precoz grandeza audiovisual.

La historia

Este ejercicio sirve no solo para exhibir el trabajo, si no que también como forma de interiorizar la historia y ver que elementos necesitan cambios. El animatic empieza hablando de una organización de renegados llamados JIN. Estos científicos llevan tiempo investigando anomalías que afectan el campo electromagnético del planeta. ¿La explicación? un inesperado aumento de la actividad solar. Estos son los primeros indicios de que algo no esta bien, existe algo que esta causando estos estragos, algo o alguien se avecina -nos advierte el narrador- y el planeta entero se encuentra en peligro.

Luego pasamos a nuestro héroe y el origen de sus poderes. Kerhen vivía en una tranquila y escondida tribu en el extremo sur del mundo. Se encuentra en medio de un ritual de pasaje. Entra como niño y sale como hombre pero, en el momento que su padre, el chaman de la aldea, se encuentra en transe tomándole la mano a Kerhen, sucede lo inesperado. Nauj por fin ha llegado a este plano e interrumpirá todos los rituales que desee. Parte de la energía liberada al poseer al chaman pasa a Kerhen y lo expulsa violentamente lejos de el. Como un trueno, el olvidado dios habla y expone su ira hacía los destructores del planeta, iniciando la inminente destrucción de estos.

Mas peludos y hediondos

Parte de la historia y el diseño de los personajes ha evolucionado mucho desde aquellos días en donde nos emborrachábamos soñando como sería Zombie or Meat en el futuro. No solo el proyecto a cambiado, nosotros también, estamos mas peludos y chascones. A algunos les han enseñado un par de trucos para aplicar en el audiovisual y otros hemos aprendido a cocinar un arroz espectacular. A veces pestañeo y no puedo evitar recordar aquellos días en donde los mas grandes cocinaban mientras yo me encerraba en la seguridad de mis audífonos y mi piano, dejando que el tiempo surcara su cause sin siquiera intentar desviarlo.