Piezas de un todo

Cuando se habla de jugabilidad se vienen a la cabeza muchas partes de un conjunto, que al estar unidas forman la experiencia completa del juego. Estas partes son desde lo fácil que es comprender los controles, pasando por la inmersión que genera el mundo creado, hasta llegar a las emociones que puede llegar a generar el juego. Claro son muchos más factores que influyen en la experiencia de juego pero hay que partir por algo ¿o no?.

¡Que buen lugar!

Algo así como cuando uno va a comer a un lugar nuevo; Lo primero en que te fijas es como se ve el lugar, «¡Ooohh tiene espadas láser en las paredes y una estatua de mi sapo antropomórfico y medio disléxico favorito! este lugar me agrada. Luego viene la atención, el como te tratan es muy importante. Que me hagan sentir seguro y no perdido sin dirección a seguir es realmente confortante. Y si la persona que me atiende esta vestida de la princesa espacial con los cortes de pelo mas reconocible de la galaxia, creo que es mas que un punto a favor. Pero yo vine a aquí a comer. Si, los adornos son un valor agregado genial pero tengo hambre. Entonces miras el menú, es claro y de nuevo, no me siento perdido con palabras extrañas ni dibujos extravagantes. La carne mechada con puré es lo mio, no falla. Entonces, mientras espero que traigan la comida, me doy cuenta que estoy escuchando a la banda intergaláctica mas reconocida de cierta cantina desértica y la espera se vuelve una divertida (y media agresiva (nadie me gana en monopoly, menos en tararear)) competencia de tarareos con la mesa del lado.

La comida llega y al probar el primer bocado, este genera en mi un incontrolable deseo de mover mi cuerpo (Sutil, minimalista pero notorio) y hacer un pequeño baile mientras como. Termino la comida, agradezco a la princesa y salgo corriendo por que no llevo dinero. Aquí se pone entretenido, no quiero que todo sea tranquilidad y competencias amigables con gente que no conozco, mi cuerpo antes danzante ahora me pide acción y peligro. Corro mientras distintos personajes de mi infancia me persiguen por la calle. Maldición, son mas rápido de lo que pensé. Un sujeto de 2 metros de alto y 3 veces mi peso se acerca a gran velocidad. Mis piernas tiemblan. Me maldigo una vez más, nunca en mi vida he practicado algún deporte, no se por que pensé que sería una buena idea. La bestia me da alcance y se abalanza sobre mí. Rodamos por el suelo mientras una lluvia de golpes me impide hacerlo entrar en razón. Cuando por fin se calma, las palabras salen de mi frágil cuerpo como un puñal al corazón: Compadre, esto nunca paso, te estas desviando del tema.

Bueno, no estoy muy seguro de donde vino eso pero me gusta. Cada pieza del conjunto esta pensada para que al jugar te diviertas, te emociones, sientas que eres parte del mundo y no un externo que solo presiona botones. Tal vez tengo hambre, tal vez debería tomar un poco de sol, no lo se. De lo que si estoy seguro es que mis desequilibrios emocionales también se verán reflejados en otras entradas.