Un gran poder conlleva una gran responsabilidad

Después de varias reuniones definitorias en términos de como sería Zombie or Meat, llego el momento de empezar a trabajar en la música. Teníamos claro de que iba a hablar el juego y el flujo de acciones que este seguiría. Pero necesitábamos algo mas concreto, algo que nos hiciera sumergirnos en esta aventura que estábamos desarrollando. Llame a un amigo, Matías Rodríguez, con la intención de reclutarlo en nuestras filas, tenía preparado un discurso para motivarlo y empezar de inmediato a trabajar. La conversación fue algo así: -Buena Mati -salude con el discurso en mente- sabi que estoy trabajando en un juego y quería saber si te querías unir, necesitamos música. -Voy – respondió de inmediato- ¿No quieres saber de que se trata primero? – No, después me cuentas. Hasta ese momento ignoraba mis habilidades para convencer a la gente, ni siquiera tuve que usar mi discurso. La única explicación lógica que mi cerebro podía encontrar era que obtuve súper poderes. Comer hamburguesas del payaso (y enterrada pandilla) por un año entero fue el equivalente a ser mordido por una araña mutante.

Procesos necesarios

Nos reunimos, hablamos un rato, almorzamos y seguimos hablando. En menos de una semana Don Matías ya nos había entregado una base solida de lo que habíamos pedido, pero necesitaba dirección. Así que, junto a Jota, fuimos a la base de operaciones en donde se estaba cocinando la música. Tuvimos un agradable día de experimentación musical lleno de sustancias ilegales y gritos a la luna. Bueno, tal vez no fue tan así pero es la forma que me gusta recordarlo. Luego de haber cumplido nuestra misión de encaminar a nuestro querido Matito, el resultado final no tardo en llegar.

Este primer gran paso de Zombie or Meat nos permitió como equipo aclarar algunas cosas y crear unas nuevas. Hay muchos proyectos en los cuales lo primero que hacemos es el sonido, lo visual lo engulle y lo complementa. Pero esto no significa que el sonido sea más importante, si no que nos la posibilidad de tener distintos procesos creativos. Sabemos como funcionamos y eso nos permite evolucionar y cambiar de dirección cuando es necesario.